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Quien abra este enlace empezará en el mismo mundo, con la misma tribu inicial.
Una pequeña tribu acaba de acampar junto al agua. Cada persona tiene su carácter, sus necesidades y sus sueños. Recolectan, cazan, se enamoran, enseñan lo que saben y, con suerte, descubren el fuego… y mucho más.
Tú eres su dios: puedes ayudarles, susurrarles qué hacer o castigarles. Las tribus que presencian tus actos te temen, te adoran y acaban dándote un nombre.